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jueves, 18 de enero de 2018

¿Existen de verdad los Fantasmas?

Existen cientos de historias de fantasmas, pero, ¿son verdaderas? ¿Existen de verdad los fantasmas?

También nos podríamos preguntar si nosotros mismos existimos de verdad. ¿De verdad estamos vivos? ¿De verdad estamos aquí? ¿O acaso será éste un mundo paralelo en el que nos encontramos por puro accidente? ¿Quién puede tener la certeza de que ésta es una existencia válida y real? Quizá somos, en realidad, sombras fantasmales que se mueven por un mundo irreal.

Para el budismo este mundo no es otra cosa que una ilusión (Maya), un sueño por el que nos movemos sin saber a dónde vamos, de dónde venimos ni quiénes somos. Se han repetido tantas veces estas palabras que ya nos suenan a tópico, a repetición de una creencia desvelada, pero no por ello dejan de ser menos ciertas ni dejan de tener un sentido que nos lleva a preguntarnos otras cosas, por ejemplo, ¿qué sentido tiene la vida? ¿Qué sentido tiene la existencia?

Y si el sentido de la vida y la existencia se pueden poner en tela de juicio, más fácilmente se puede poner en tela de juicio algo tan etéreo e irracional como la existencia de los fantasmas.

¿Pero qué es lo que existe en realidad? Quizá son los fantasmas los que en realidad existen, mientras nosotros no somos más que un sueño que aspira a convertirse en uno de ellos.

Una de las cosas que dan fuerza a la idea de que posiblemente estemos vivos y existamos, es precisamente nuestra capacidad de hacernos preguntas a nosotros mismos. «Pienso, luego existo», reza la famosa frase filosófica.

Pero, ¿y si los fantasmas también piensan y se cuestionan las cosas? ¿Y si ellos también debaten el sentido de la existencia? ¿Dónde quedamos nosotros? ¿De qué lado quedamos?

Otra de las cosas que nos permite percibir nuestra propia existencia es la capacidad de sentir. El ser humano es eminentemente emocional. Es más, nuestra existencia terrenal transcurre más entre sensaciones y emociones que entre pensamientos elevados y cuestionamientos. «Siento, luego existo» es una frase que se ajusta más a nuestra verdadera percepción de la vida y la existencia.

El ser humano piensa, pero es más emocional que pensante y reacciona más ante las sensaciones que ante el raciocinio, y una de sus sensaciones más fuertes es la presencia de su propia vida, la sensación de su propia existencia.

El filósofo se pregunta si se puede fiar de sus sensaciones, pero el ser humano no acepta sus sensaciones como una realidad más, como algo cierto. El filósofo intenta encontrar las causas de sus sensaciones, el ser humano llano simplemente las siente. El científico, además de buscar las causas, intenta explicar los fenómenos con leyes dentro del marco de la metodología y la repetición, pero el fenómeno de la vida y la existencia se le sigue escapando.

La realidad y la fantasía se mezclan constantemente en esta experiencia que llamamos existencia, y, a pesar de que la realidad tiene un mayor peso específico por sus características materiales, la mayoría de las veces la fantasía es la que perdura, mientras que la realidad poco a poco va perdiendo vigencia.

En una conferencia, el escritor argentino Jorge Luis Borges defendió la existencia del unicornio comparándola con la dudosa existencia de la guerra de Vietnam, arguyendo que la figura del unicornio permanecerá en el inconsciente de los hombres durante miles de años, mientras que la realidad de la guerra de Vietnam desaparecerá tarde o temprano de la mente de los hombres. Y, por cruel y descabellado que parezca, Borges hablaba con perfecta lucidez y razón, porque desde que el hombre es hombre, los mitos han sobrevivido a las culturas y a los pueblos, a las guerras y a los tiempos de paz. La guerra de Vietnam sólo era una guerra más, pero el unicornio es único, mítico, preexistente y eterno.

Los conceptos de la vida y la existencia van más allá de nuestras particulares vidas y existencias. Que uno de nosotros muera no quiere decir que desaparezcan la vida y la existencia. La vida y la existencia continuarían por sí mismas a pesar de que la humanidad entera feneciera, porque la vida y la existencia no necesitan del concurso de los hombres para seguir su propio camino.


Sólo dos cosas tiene seguras el ser humano. La primera es su nacimiento y la segunda es su muerte. Nacer y morir es nuestra función principal, lo de reproducirse no siempre está garantizado, como tampoco están garantizados los demás aspectos de la vida.

Por encima del nacer y el morir se encuentra la existencia, o el existir si lo miramos desde una perspectiva particular, e internamente el hombre siente su existencia más allá del nacimiento y de la muerte.

Por supuesto, nuestro nacimiento es en cierta forma un acto inconsciente decidido por otras personas, nuestros padres. Pero la muerte es una constante, un término real y palpable con el que tendremos que enfrentarnos tarde o temprano, y ante su cercanía renace, necesariamente, la sensación de una existencia que se extiende más allá de la vida y de la muerte, y es aquí precisamente donde entran todas las ideas mágicas y religiosas al respecto, todas las preguntas y cuestionamientos, todas las dudas y los temores, todas las esperanzas y todos los desalientos.

Si la existencia rebasa a la vida en el espacio y el tiempo, si en realidad la existencia va más allá de la muerte y el nacimiento, ¿qué pasa antes de que vengamos a la vida y qué pasa después de que nuestros cuerpos han muerto?

Cada cultura y cada pueblo ha dado su propia respuesta, es más, cada ser humano se explica se explica a sí mismo, como puede, lo que hay antes de nacer y después de morir, y eso nos lleva de forma inevitable al mundo de los fantasmas y los espíritus.

Podemos esperar tranquilamente a la muerte para saber qué es lo que hay detrás de su velo, pero raras veces lo hacemos. Somos demasiado curiosos y, en cierta forma, necesitamos saber qué es lo que nos va a pasar en el futuro, qué es l oque nos va a pasar después de muertos.

En próximos posts intentaremos adentrarnos un poco en los caminos de la muerte, para descubrir, en la medida de nuestras posibilidades, qué es lo que nos espera una vez que nuestros cuerpos hayan dejado de respirar para siempre.


viernes, 25 de agosto de 2017

Graban presunto fantasma en un palacio de Carolina del Norte

Visitantes del Palacio de Tryon, en Carolina del Norte (EE.UU) hacían un vídeo para Snapchat en el que se coló una “figura fantasmal”. Parece corresponder a una mujer vestida de época cruzando detrás del umbral de una puerta.


Se trata, aparentemente, de un vídeo fortuito. Danielle Hyde, y Savanna Brown, efectuaban una visita turística guiada al Palacio de Tryon, en Carolina del Norte, (Estados Unidos) el pasado domingo 16 de julio de 2017. Mientras recorrían Ias estancias de este lugar con fama de «embrujado» iban grabando con su teléfono móvil para subirlo a su cuenta de Snapchat. De repente, cruzó por detrás de una puerta una figura fantasmal que pasó inadvertida por las jóvenes.

La joven explicó al tabloide británico Daily Mirror que no vio la figura fantasmal sino que fue su primo advirtió la presencia de una mujer vestida de época al ver el vídeo en Snapchat.

«Sólo detecté la figura fantasmal cuando mi primo me envió un mensaje diciendo: “¿Es un fantasma?”», declara Danielle.

Al llegar a casa, la joven de 21 años buscó en Internet la historia del palacio y descubrió que se había producido un trágico incendio en 1798. El fuego comenzó en la bodega y destruyó gran parte de la edificación.

En efecto, el Palacio de Tryon se erige en New Bern, población del condado de Craven, en el estado de Carolina del Norte. Su construcción se completó en 1770 y sirvió como el primer capitolio permanente del estado. En 1798, un incendio destruyó el edificio original. Fue reconstruido y reabierto en 1959.

Savanna de 23 años de edad, cree que la figura podría ser el espíritu de una sirvienta que murió en el incendio, aunque los más escépticos temen que el vídeo es simplemente un montaje y el presunto fantasma no es otra cosa que una persona disfrazada.

Una «mujer fantasma» se hace viral gracias a un cantante paquistaní

La autenticidad de esta imagen viral aún no se ha probado pero ha animado el debate en torno a la existencia de las chudail de una suerte de espíritus de demonios femeninos en la cultura del sudeste asiático.


Esta sorprendente imagen se ha hizo viral en internet a medidados del mes de mayo de 2017 gracias al cantante y compositor paquistaní Faakhir Mehmood que la publicó en su perfil de Facebook –con cerca de un millón de seguidores- con la siguiente descripción: “¿Alguien puede verificarla? La supuesta imagen de la Churel tomada por muchas personas en medio de la noche en Hyderabad.”

Pero hasta aquí las certezas. Es obvio que la foto no fue tomada por el popular cantante y nadie ha determinado el lugar donde fue obtenida. Según “India News” Hyderabad podría hacer referencia a una ciudad de la provincia paquistaní de Sind, pero Hyderabad también es el nombre de otra ciudad en el estado indio de Telangana. Así las cosas, dependiendo del medio, el suceso pudo tener lugar en Pakistán o en la India.

Mehmood alude en su descripción la palabra Churel que, dentro de la cultura del sudeste asiático, es una suerte de mujer demonio o, también, el fantasma de una madre no purificada, es decir, es el espíritu de una mujer que murió durante el embarazo o durante el parto.
La sugerente imagen muestra el presunto fantasma de una mujer vestida de blanco que está sentada en un muro mientras un gran número de personas la miran o le hacen fotografías con el teléfono móvil.
Caben dos posibilidades: O se trata de una campaña viral encaminada a promover la carrera de Faakhir Mehmood quien desde 2011 no ha publicado nuevos álbumes o, se trata de una foto real aunque de ningún fantasma.

Según detalla el portal MEP la mujer que se puede ver en las fotografías, probablemente, esté enferma o en estado de embriaguez y las personas que se encuentran delante del muro están haciendo lo posible para que baje o haciendo fotos y vídeos para publicarlos en Facebook.

sábado, 19 de agosto de 2017

Pasajero fantasma

Desde el tsunami de Japón en el 2011 donde murieron miles de personas, muchos taxistas que pasan por la zona reportaron haber tenido alguna vez una experiencia con un "Pasajero fantasma".

Una cámara de seguridad de un edificio en Japón captó esta imágen cuando un pasajero tomaba un taxi.

domingo, 30 de julio de 2017

El más allá de los chinos

Para el pueblo chino, desmarcado del resto del mundo conocido durante milenios, los fantasmas no sólo son cercanos, sino inevitables representantes del más allá en nuestra propia Tierra.

Cada chino muerto da origen a un fantasma, pero no todos los fantasmas son de la misma categoría. En China hay fantasmas legendarios y divinos, de la misma manera que hay fantasmas hogareños y cotidianos. Desde el malvado Rey Mono, que luchó contra los hombres para adueñarse del reino material de la Tierra, hasta la Dama de la Campana o el fantasma de la casa que se habita, el universo chino está lleno de espíritus que conviven con los hombres a cada momento.

Entre el Cielo y la Tierra de los chinos hay muchos caminos y puentes que permiten a los espíritus descender y ascender constantemente. Los mandarines y los emperadores, los caciques y las princesas, los monjes y los sirvientes, y hasta los limosneros y las prostitutas, son fantasmas en potencia que deberán su presencia fantasmal en el futuro al interés que despierte entre la gente su particular historia.

Por supuesto, no hay fantasma sin leyenda, no hay espíritu sin historia, ni hay alma sin cuento. Cada fantasma debe tener su propio relato, porque este relato es su razón de ser y de permanecer entre los vivos.

Cada emperador y cada doncella eran fantasmas legendarios en potencia. El emperador, como ser divino que era, tenía garantizada en cierta forma su futura leyenda, mientras que la doncella necesitaría, para acceder al mundo legendario, de una historia dramática e interesante.

En el mundo fantasmal chino siempre hay héroes y doncellas, guerreros y concubinas, madres doloridas e hijos triunfantes, emperadores crueles y súbditos sufridos, porque toda la vida fantasmagórica del pueblo chino se basa en su propio y milenario drama vital, y porque, como en el resto de las culturas, los fantasmas representan la extensión de la vida en el más allá.


En tiempos lejanos, un poderoso Emperador que vivía en la Ciudad Prohibida, encontró una gran roca de bronce que había caído del Cielo. La roca de bronce, por haber venido del Cielo, debía tener propiedades divinas que servirían para agrandar su persona en la Tierra, y el Emperador, que quería gozar de esa fuerza divina, llamó a los mejores herreros de China para que fraguaran con la roca celestial una campana que cantara su realeza a los cuatro vientos.

Pero los mejores herreros del Imperio no pudieron fundir la roca de bronce, y cada uno de ellos fueron siendo decapitados por orden del Emperador.

Una vez que palacio se quedó sin herreros, el Emperador mandó a sus generales a buscar por todo el mundo a un herrero que fuera capaz de fundir la roca celestial y fraguar la campana deseada. Así que se hicieron los pregones y se ofrecieron las recompensas por todo el Imperio y otras partes del mundo.

Hasta palacio llegaron herreros y magos de todo el mundo, con ingenios modernos y crisoles mágicos, pero ninguno de ellos lograba fundir la roca de bronce, y uno tras otro terminaban poniendo su cuello a disposición del verdugo.

Un humilde hojalatero no se pudo negar y no tuvo más remedio que enfrentarse a la tarea imposible de fundir la roca del Cielo, llevando como únicas ayudas a su humilde un viejo crisol, un fuelle que apenas si había usado, y a su propia hija como asistente.

El hojalatero no había tenido hijos varones, y miles de veces se había quejado de esta suerte, ya que las manos de su delicada hija no estaban hechas para el duro oficio de hojalatero, pero tenía que conformarse, porque su hija era el único apoyo que le había enviado el Cielo.

El Emperador llamó al hojalatero a su presencia y le dijo que tenía tres días para fundir la roca de bronce. Si lo lograba, sería nombrado herrero del único ser divino que vivía en la Tierra (el propio Emperador), a la vez que recibiría todo tipo de riquezas y de reconocimientos. Si no lo lograba, también podría alegrarse, porque el verdugo le quitaría de sufrir para siempre de su miserable vida.

El humilde hojalatero, a pesar de haber sufrido mucho en la vida, no tenía la más mínima intención de morir, y se puso manos a la obra ayudado por su débil hija. La enorme roca fue puesta en el viejo crisol y el fuelle sopló en las brazas con fuerza durante dos días, pero la roca celestial como en todas las ocasiones anteriores, ni siquiera se calentó.

Las lágrimas del hojalatero se iban haciendo más abundantes a cada momento, y el pobre, en su desesperación, iba maldiciendo su mala suerte al tiempo que insultaba a su débil e inútil hija, cuyos brazos apenas si podían sostener el fuelle.

Los consejeros del Emperador sonreían compungidos al ver los torpes esfuerzos del hojalatero. Sentían lástima por él, pero no podían dejar de reconocer que era el menos calificado de todos los herreros que habían pasado por ahí.

La hija del hojalatero, al ver el sufrimiento de su padre y las burlas de los consejeros, decidió, ya que no podía calentar el crisol con la fuerza de sus brazos al presionar el fuelle, calentar con su propio cuerpo el fondo del mismo y fundir la roca.

En la madrugada del tercer día, cuando todo se preparaba para decapitar al hojalatero, la débil doncella se lanzó dentro del crisol hirviente gritando de dolor. Su padre, al oír los sonoros y terribles gritos, corrió hacia el crisol, estiró la mano con valor, pero lo único que pudo rescatar de su hija fue una zapatilla raída de raso rojo. El cuerpo de la doncella, ante los ojos sorprendidos del hojalatero, empezó a fundirse junto con la roca celestial, y entre lágrimas y sollozos pudo por fin fraguar la campana que el Emperador deseaba.

La campana fue colocada en la torre de la ciudad prohibida, el hojalatero se convirtió en el más triste herrero real, y el fantasma de la doncella sacrificada, cada vez que sonaba la campana, salía de su encierro a buscar su zapatilla ante el espanto de los habitantes de palacio. Y el mismo tañido de la Campana Celestial es tan amedrentador y poderoso, porque en su potente sonido se encuentran los terribles gritos de la doncella sacrificada.


Leyendas como ésta viven en la conciencia colectiva de los chinos, quienes, a pesar del budismo y del comunismo, siguen conviviendo con el mundo fantasmal de sus más antiguas tradiciones. El pueblo llano de China, como los pueblos llanos del resto del mundo, se han desmarcado siempre de las imposiciones religiosas y políticas, y han mantenido sus creencias populares. Y esto no podría ser de otra manera si tomamos en cuenta que en China pervive un animismo que otorga personalidad (y con la personalidad el fantasma subsecuente) al hielo, las nieves, el frío, el calor, la muerte, los animales, los pantanos, el viento, las artes, la tierra, el árbol, la luz, la oscuridad, etc.

domingo, 4 de junio de 2017

Leyenda de El fantasma de Ana Bolena

El fantasma de Ana Bolena, puede fácilmente ser uno de los más famosos de todos los tiempos; aunque su espectro fue visto por última vez en 1933, sus apariciones sobrepasaron los 30.000 mil avistamientos desde el día de su muerte el 19 de mayo de 1536.

Ana Bolena, nació en 1507 en Norfolk, era hija del conde de Wiltshire, Thomas Bolena y de Elizabeth Howard y fue reina al convertirse en la segunda de seis esposas del monarca Enrique VIII, el 25 de enero de 1533. Pero la historia de este matrimonio fue corta, Ana trajo al mundo una niña como primer hijo; ella fue Elizabeth, quien luego sería la única hereda al trono. El rey se sintió muy decepcionado ante este hecho y su descontento aumentó, cuando más tarde la reina concibió un varón, el cual nació muerto.

No pasó mucho tiempo, para que se ideara la manera de deshacerse de ella, y así fue acusada de tener amoríos con un músico y su propio hermano George. Fue juzgada y condenada a muerte bajo los delitos de adulterio e incesto, y decapitada el 19 de mayo de 1536, para después ser enterrada en la Torre de Londres.

Fueron siglos y siglos en los cuales las personas declararon ver el fantasma de Ana Bolena vagando por los calabozos de la Torre de Londres, siendo la más impresionante de sus apariciones aquella que se dio el invierno de 1864.

Un guardia de la Torre fue hallado inconsciente, y lo acusaron de quedarse dormido en su puesto, por este motivo lo sometieron a un tribunal militar. En su declaración el guardia dijo que se había topado con una figura blanca que emergía de una neblina espesa, tal presencia no tenía cabeza y caminaba directo hacia él. Como parte de su deber, el soldado mencionó las advertencias requeridas, sin embargo la figura no se detuvo en ningún momento y se vio en la necesidad de atravesarla con su bayoneta, siendo él quien resultara herido, al recibir una descarga que viajó por su arma dejándolo tirado en el suelo sin conciencia.

En un principio no fue posible que creyeran su testimonio, pero también un oficial y varios soldados declararon la visión del espectro en la ventana del cuarto donde Ana Bolena pasó su última noche. Tras estas declaraciones el tribunal optó por liberar al guardia.

Aunque el fantasma fue visto por última vez hace mucho tiempo, tal vez se trata solo de un periodo de descanso y en cierto momento se escuchará de nuevas apariciones, ya sea sola como acostumbraba hacerlo o en procesión hacia la Capilla de San Pedro como se le vio un par de veces.

miércoles, 31 de mayo de 2017

El más allá de los hebreos

Como base de las religiones occidentales, los hebreos han influido durante varios siglos sobre la idea que se tiene en Occidente del más allá. Para los hebreos la cosa estaba clara, el más allá estaba compuesto por la salvación divina o por la destrucción total. Ni siquiera existía el consuelo del infierno si se caía en desgracia ante Jehová. Básicamente, el más allá de los hebreos era el cielo o la nada, la salvación o la condenación eterna.

La idea del infierno, con sus demonios y castigos humeantes, pertenece más al catolicismo que al judaísmo. No quiero decir con esto que los israelitas no creyeran en los demonios. Todas las culturas han alimentado la idea de los seres inferiores, incluso los primeros dioses eran considerados como seres mitad divinos y mitad demoníacos, con reinos en los cielos y las profundidades, en los mares y las montañas. Pero para los hebreos el enemigo de Jehová no tenía mayor relevancia en el más allá, y su única elección religiosa estaba al lado de su dios, ya que cualquier otra elección representaba la destrucción eterna. La salvación total o el castigo más tremendo, sin más alternativa.

Por supuesto, los primitivos israelitas, el pueblo llano, alimentaba toda clase de fantasías con respecto al más allá, y no era raro que cambiaran de religión de vez en cuando, para buscar una mejor oportunidad en el otro mundo bajo la tutela de otros dioses.

Hasta el Nuevo Testamento no se encuentran referencias claras al infierno, a Satanás y a la vida de tormentos que podían esperar los que no siguieran las enseñanzas de Moisés, aunque es muy posible que popularmente ya se pensara en la alternativa del infierno pecaminoso, cuando no se podía acceder al reino de los cielos donde la única diversión era contemplar a Jehová al llegar el fin de los tiempos.

En el Antiguo Testamento también podemos encontrar la idea de que el más allá de los hebreos era un eterno limbo en donde las almas esperaban a ser juzgadas, es decir, que no había cielo, infierno ni condenación eterna inmediatamente después de la muerte, sino que los hombres tenían que esperar toda una eternidad a que llegara el Juicio Final, donde se decidiría finalmente su destino espiritual. Esta sala de espera sempiterna, se convirtió en el purgatorio de los católicos.


Al margen de las Escrituras Sagradas, o leyendo entre líneas sus textos, los cabalistas interpretaron otras situaciones del más allá menos planas y directas. Incluso otras interpretaciones cabalísticas más tardías hablan de teorías tan atrevidas para los israelitas como pueden ser la reencarnación, la magia y el contacto directo con ángeles y demonios. Por ejemplo, probablemente influidos por Aristóteles y Platón, los cabalistas hablan de 4 mundos con 10 esferas de evolución cada una, por los que el alma debe circular hasta llegar al dios mayor.

No hay documentos que verifiquen que los sacerdotes y los magos de la antigüedad israelita interpretaran la Cábala de esta manera, y es muy posible que este tipo de ideas hayan nacido en el siglo XV de nuestra época y no en el año 2.000 a.C., pero vale la pena conocer esta interpretación del más allá:
  • Assiah era el mundo material, es decir, el mundo en el que vivimos los humanos. Por debajo de este mundo se encuentran cuatro submundos demoníacos, y por encima de él se hallan tres mundos superiores. El buen comportamiento conducía a los mundos superiores, y el mal comportamiento, por supuesto, conducía a los submundos demoníacos.
En Assiah se tenía que recorrer, vida tras vida y muerte tras muerte, 10 esferas de evolución para poder pasar al mundo superior siguiente:
    • Malkuth, la esfera más baja y más cercana al próxima submundo.
    • Yesod, la esfera sensible que despierta el alma a los conocimientos.
    • Hod, la esfera activa e infantil del descubrimiento y la aplicación.
    • Netzach, la esfera sensual y artística del servicio.
    • Tiphareth, la esfera sexual de la bellza y la reproducción.
    • Geburah, la esfera activa de la lucha y la guerra.
    • Chesed, la esfera expansiva de la religión.
    • Binah, la esfera de la frugalidad y la disciplina.
    • Chokmah, la esfera de la personalidad y el destino.
    • Kether, la esfera de la llamada y el despertar.
Una vez superadas estas esferas, tanto en vida como en muerte, se pasaba al siguiente mundo superior:
  • Yetzirah, el mundo de la formación, o el mundo de las ideas que tienen una aplicación física en Assiah, el mundo anterior. Desde este mundo de los espíritus se encargan de inspirar a los humanos toda serie de obras prácticas que ayudarán a los vivos en su desarrollo y evolución técnica y científica. También le podríamos llamar mundo intelectual, o mundo mental, con el que los humanos de este lado entramos en contacto constantemente.
En Yetzirah también se vive y se muere, aunque no se forma física, sino de forma mental, y entre cada muerte y vida que experimenta el espíritu en este mundo intelectual, debe pasar por las 10 esferas consabidas si quiere tener acceso al siguiente mundo superior:
    • Malkuth, la esfera de la habilidad manual.
    • Yesod, la esfera de la habilidad constructiva.
    • Hod, la esfera de la habilidad docente.
    • Netzach, la esfera de la habilidad artesana.
    • Tiphareth, la esfera de la habilidad médica.
    • Geburah, la esfera de la habilidad reformadora y revolucionaria.
    • Chesed, la esfera de la habilidad directiva.
    • Binah, la esfera de la habilidad artística.
    • Chokmah, la esfera de la habilidad filosófica y religiosa.
    • Kether, la esfera de la habilidad científica y creativa.
Una vez superadas estas esferas muere definitivamente el cuerpo mental y se llega al siguiente mundo:
  • Briah, mundo creativo, mundo anímico o mundo angelical. En este mundo el espíritu tiene un cuerpo espiritual que se encarga de inspirar, tanto a los cuerpos mentales que habitan en Yetzirah, como a los seres humanos que habitan en Assiah, o mundo físico.
Con los seres del mundo intelectual nos comunicamos sin problemas, porque los vemos como ideas propias, pero con los seres del mundo angelical nos cuesta más trabajo porque no siempre sabemos interpretarlos, o porque generalmente se nos presentan como imaginaciones, sensaciones o sentimientos religiosos que no siempre comprendemos y que rara vez tienen, para nosotros, un sentido racional. Es más, incluso para los seres del mundo intelectual los habitantes del mundo angelical son una especie de seres divinos.
A Briah también se le ha denominado mundo psíquico o mundo anímico, por la carga mágica y emocional que ostenta, y se le relaciona habitualmente con las ciencias paralelas y el mundo oculto. Los seres que lo habitan intentan ayudarnos siempre, pero no lo consiguen todas las veces y, en ocasiones, pueden desestabilizar nuestra vida mental o física. En otras palabras, no siempre estamos en condiciones de entender ni entrar en contacto con ellos simplemente porque no estamos preparados.
El cuerpo angelical también muere y vive recorriendo las esferas que le permitirán llegar al siguiente mundo:
  • Arziluth, el mundo ideal o el mundo arquetípico. En este mundo todo es perfecto, puro, luminoso, divino y limpio. En suma, es el mundo de los dioses. En este mundo nacen todas las cosas en un estado ideal, y desde este mundo nacen todas las cosas en un estado ideal, y desde este mundo se transmiten a todo el universo, pasando por los filtros necesarios de los subsecuentes mundo inferiores.
En este mundo los seres tienen un cuerpo divino y perfecto, pero también nacen y mueren hasta llegar a la cúspide, al verdadero Dios generador de todas y cada una de las cosas. Los seres que habitan este mundo se encargan de salvaguardar los mundos restantes, ademas de inspirar todas las ideas arquetípicas que inundarán el universo entero con la luz de Dios, y por supuesto, para aspirar a los más tienen que recorrer sus propias y divinas esferas:
    • Malkuth, la esfera del nacimiento en el Reino.
    • Yesod, la esfera de la divinidad instauradora.
    • Hod, la esfera de la divinidad desvelada.
    • Netzach, la esfera de la divinidad amorosa.
    • Tiphareth, la esfera de la divinidad generatriz.
    • Geburah, la esfera de la divinidad luchadora.
    • Chesed, la esfera de la divinidad difundidora.
    • Binah, la esfera del Conocimiento Divino.
    • Chokmah, la esfera del Entendimiento Divino.
    • Kether, la Corona, la esfera de la Sabiduría Total.
Una vez pasadas estas esferas, muere el cuerpo divina para siempre y el ser se integra en la Luz Infinita y Eterna, es decir, pasa a formar parte de Dios y no vuelve a tener necesidad de nada porque se convierte en Dios mismo.

Las 10 esferas de la evolución y los 4 planos
El contacto que se puede establecer entre el mundo divino, Atziluth y el mundo físico, Assiah, es prácticamente nulo y sólo se ha dado en momentos muy determinados de la humanidad. Además, se presupone que los seres humanos físicos no tenemos ni siquiera la capacidad de concebir ese mundo arquetípico, y que no sabríamos reconocerlo ni en el improbable caso de que lo tuviéramos frente a frente. Todo lo que intuimos vagamente del mundo divino nos llega a través de los otros mundos, filtrado por ángeles, seres divinos, seres espirituales y seres mentales, es decir, de una forma completamente distinta a como es en realidad. Y, por si fuera poco, nosotros mismo filtramos toda la información que recibimos y la adecuamos a nuestras limitaciones.

En esta composición del más allá, el hombre tiene dentro de sí un poco de todos los mundos, e incluso de Dios, y a medida que vaya descubriendo cada una de estas partes, irá allanando su camino hacia la Luz Infinita y Eterna.

Los seres, en este más allá cabalístico, vivían y morían constantemente, en uno y otro mundo, hasta que alcanzaban la representación más alta de Dios.

La religión hebrea es una de las pioneras en la idea de un dios único, sin embargo, al menos según la cábala que ha llegado hasta nuestro días, Jehová (IHVH), a pesar de ser sólo uno, se convertía en 4 dioses mayores, uno para cada mundo, y en otros 10 dioses, uno para cada esfera.

El verdadero y más puro y poderoso Jehová, el único y verdadero, era el que se encontraba al final del camino de Atziluth, el mundo arquetípico. Pero sólo un paso antes de llegar a él se encuentran dos de sus emanaciones divinas, acompañando la décima esfera y la cima del mundo ideal. Este repartimiento divino quedaría de la siguiente manera:
  • Jehová Demiurgo, dios de Assiah, el mundo material. dios bueno y malo, generoso y paternal, a la vez que vengativo y cruel. Sereno y patriarcal, a la vez que colérico y destructivo.
  • Jehová del Semblante Menor (Microprosopo), dios de Yetzirah, el mundo intelectual. Racional y constructor, pero exigente e impositivo.
  • Jehová Supremo (Padre y Madre Supremos), dios de Briah, el mundo creativo. Amoroso y emocional, pero también egoico y posesivo.
  • Jehová del Vasto Semblante (Macroprosopo), dios de Arziluth, el mundo arquetípico, recto y elevado, pero inflexible.
Además de estas emanaciones de Jehová, tenemos que contar con 10 nombres o emanaciones de innominable, que rigen en las 10 esferas de evolución por las que se debe transitar en los distintos mundos:
  • En Malkuth: Adonai Melketh, el dios más cercano a los planos inferiores, con un fuerte componente femenino, tan creativo y fértil, como destructivo.
  • En Yesod: Shaddai El Chai, impregnador de Malkuth, y encargado de poner los fundamentos del camino.
  • En Hod: Elohim Tzabaoth, dios del esplendor, o de la luz menor, guía de los primeros pasos para los limpios de espíritu, pero deslumbrador para los ambiciosos.
  • En Netzach: Jehová Tzabaoth, dios de la instauración, de los ritos y las celebraciones. En sus manos está el triunfo y la victoria del espíritu sobre la materia.
  • En Tipehereth: Eloah Vadaath, dios (o dioses) de la diseminación y la belleza, encargados de sembrar las creaciones de Dios por todo el universo.
  • En Geburah: Elohim Gibor, dios de la fuerza y la justicia, que se encarga de equilibrar y compensar el camino.
  • En Chesed: El dios del perdón, la misericordia y la grandeza, que se encarga del acercamiento divino.
  • En Binah: Jehová Elohim, dios (o dioses), de la creación y el conocimiento, cuya misión es la siembra de los hijos de Dios por todo el universo.
  • En Chokmah: Jehová Yah, Padre y Madre a la vez, autogenerador y autorreproductor, dios creador de las esferas celestiales y de lo que se contiene en ellas.
  • En Kether: Ehieh, dios supremo, creador de la esencia, del espíritu y de la existencia.
Por encima de todos ellos se encuentra el Dios Verdadero, el innominable, todo recto y todo luz, el inconcebible, el eterno inconmovible. Nombres exóticos aparte, este sistema de vidas, muertes, mundos, espíritus, dioses y más allá, es un patrón que se acomoda a la mayoría de las creencias sobre la vida, la religiosidad y la muerte que pululan en nuestros días, ya que en el mismo se recogen ideas sobre la reencarnación, la evolución, el judaísmo, el islamismo y el catolicismo.

lunes, 1 de mayo de 2017

Un chino pasa 30 años encerrado porque sus padres creían que estaba poseído por fantasmas

Los padres han explicado que cuando era niño se "volvió anormal" después de que se escapara a los 6 años y fuera llevado por un desconocido a una casa que estaba siendo exorcizada. 


El chino encerrado por sus padres | South China Morning Post

Un chino de 39 años ha permanecido en su casa encerrado durante más de tres décadas porque sus padres creían que estaba poseído por fantasmas, ha informado el diario independiente South China Morning Post. Los padres explicaron a la prensa que cuando era niño se "volvió anormal" después de que se escapara a los 6 años y fuera llevado por un desconocido a una casa que estaba siendo exorcizada.

Después de regresar a su casa, contó su madre, ella y su esposo decidieron encerrarlo porque empezó a correr por las calles y a comer comida de los vecinos. La familia residía en el municipio de Beihai, provincia de Guangxi, en el sur de China, un país donde todavía no hay mucho conocimiento generalizado sobre las enfermedades mentales.

Recientemente circuló en internet un vídeo que mostraba al hombre gritando a través de una ventana con rejas. "El hombre, de rostro pálido y cuerpo delgado, vivía en una habitación oscura y húmeda", apunta el diario.

La madre explicó que ella y su esposo cuidaban de las necesidades cotidianas de su hijo, pero no tenían otra alternativa que mantenerlo encerrado en su casa. En su rescate acudieron efectivos de un hospital local y de un centro psiquiátrico, quienes ahora se encargan de su cuidado.

viernes, 28 de abril de 2017

El más allá de los persas

Para los persas el más allá no era tan halagüeño y, a pesar de enterrar a sus muertos con armas, amuletos y comida, veían al otro mundo con ojos de desaliento. El más allá, a pesar de los méritos de las personas, no era un premio, sino una especie de largo, tedioso y aburrido castigo que no se acabaría hasta el fin de los tiempos.


Sus dioses no eran nada amables, sino seres terribles y coléricos que miraban con desprecio a los hombres.

Abraxas y Baal no prometían nada bueno a cambio de sus exigencias, y el más allá que brindaban a sus seguidores era una especie de castigo menor, ya que los muertos tenían que escoger entre la gris y tediosa eternidad, y la destrucción total del ser que implicaba también la muerte del espíritu.

Abraxas
Baal






















Esta serie de ideas no cambiaron entre los persas hasta la llegada de Zaratustra y su religión del bien y del mal, en la que empezaron a prefigurarse las ideas del cielo y el infierno, o de los premios o castigos totales. De esta forma el más allá ya no era un odioso y triste destino, sino un descalabro o un triunfo eternos.

En general, los pueblos del Medio Oriente y de la cuenca oriental del Mediterráneo, entre ellos los primitivos griegos, comparten la singularidad de haber considerado el más allá como una enorme sala de aburrimiento, donde las pasiones y los sentidos perdían toda su importancia, tanto para bien y gozo, como para mal y sufrimiento. Y, por supuesto, para hititas, chipriotas, macedonios, sirios, atenienses, cretenses, turcos, otomanos y etc., era más importante vivir sufriendo o gozando, que morir y no sentir nada de nada.

En la Odisea, el poema épico de Homero, se refleja perfectamente el azoramiento de los muertos ante su condición de seres inertes, secos, fríos, serios, tristes e insensibles, ansiosos por volver a la vida, fuera como fuera y a cualquier precio.

Incluso se puede decir que todos estos pueblos llegaban a preferir una destrucción personal total, tanto física como intelectual y espiritualmente, sin dejar el menor rastro y sin sobrevivir en el más allá, antes que tener que instalarse en el reino del tedio.

Sólo el contacto con nuevas y distintas ideas religiosas lograron que estas culturas tuvieran una idea más halagüeña sobre el más allá.

jueves, 6 de abril de 2017

El más allá de los egipcios

La cultura con más tradición mortuoria es la egipcia. Para corroborarlo sólo hace falta ver las tumbas faraónicas. La pirámide Keops, supuestamente un monumento funerario, fue construida hace más de 4.000 años, y por su apariencia podríamos asegurar que en aquella época era más importante la muerte que la vida.

El más allá de los egipcios se desarrollaba en el "mundo interior", el mundo de las profundidades y de la noche en la que se encontraban los dioses. Ese más allá, después de pasar el túnel negro de las pruebas, era rico y luminoso, lleno de campos fértiles, agua y abundancia de todas clases, aunque el muerto, o el espíritu del muerto, tendría que seguir trabajando para sobrevivir hasta que fuera digno de los dioses. Mientras tanto, el espíritu del muerto podía volver a la Tierra a degustar sus platos favoritos (depositados como ofrendas delante de su tumba), o incluso, cuando Osiris fuera reconstituido en su cuerpo físico, volver a la piel que permanecía embalsamada dentro del sarcófago.

Los egipcios no se comían a sus muertos, pero sí se comían los cadáveres de sus enemigos, preferentemente si éstos eran valientes, fuertes y buenos guerreros, ya que creían que al comérselos ingerirían también parte de su espíritu y de sus cualidades. Mientras que si ellos mismos eran comidos después de haber sido derrotados, creían que no podrían llegar nunca hasta los dioses ni volver a su propio cuerpo cuando Osiris fuera reinstaurado en el suyo.

Osiris era el primer gran fantasma de los egipcios. La leyenda cuenta que fue traicionado y depuesto de su trono, y troceado en partes que se diseminaron y escondieron por todas partes, para que su espíritu, desde el más allá, no pudiera encontrarlas, unirlas y volver a reencarnar para reclamar su trono.

Osiris era, por tanto, el dios de los muertos, el ser divino que ayudaba a los fenecidos a cruzar el túnel negro y llevarlos a los Campos Elíseos si tenían el corazón puro. Yel día en que Osiris encontrara sus pedazos, los uniera y reencarnara en su viejo cuerpo, todos los muertos podrían hacer los mismo, siempre que contaran aún con su propio cuerpo.

Esa era una de las razones religiosas por las que se embalsamaba a los cadáveres, intentando evitar el máximo la corrupción del cuerpo. Hasta hace poco tiempo, en nuestras propias civilizaciones, existía la idea de querer morir con el cuerpo entero, para que en el momento de la resurrección o de la reencarnación no nos faltara ningún miembro.

No son pocos los fantasmas de la historia que han vuelto a la Tierra a buscar una mano, un ojo o cualquier otra parte de su cuerpo, para descansar en paz y enteros.

Así las cosas, y de una manera más rica o más pobre, los egipcios intentaban ser embalsamados después de muertos y mantener el cuerpo entero. Por supuesto, los egipcios, dependiendo de su rango y de sus riquezas, eran enterrados también con sus armas, sus joyas, alimentos y, en el caso de los faraones, incluso con todo su séquito.

lunes, 6 de marzo de 2017

Leyenda de Los niños fantasmas de las vías de San Antonio


 
La ciudad de San Antonio, Texas, en Estados Unidos, ha ganado fama extra por ser el escenario de un fenómeno paranormal, que a través de los años se ha convertido en una espectacular leyenda, la cual atrae a una gran cantidad de curiosos.

Se cuenta que todo comenzó a inicios de los años 40, cuando un autobús escolar se quedó atorado en las vías del tren; el chofer desalojó la unidad y pidió la ayuda de los menores, para empujar el vehículo y sacarlo de las vías; sin embargo, el tren les ganó el paso y todos murieron en el lugar del accidente.

Las vías están ubicadas al sur de la ciudad, actualmente no se usan más, pero las personas acuden ahí, para comprobar por si mismos que un grupo de niños fantasmas empujan los coches para sacarlos de las vías, evitando así que sufran el mismo accidente que a ellos les robó la vida.

Los coches tienen que ponerse en velocidad neutral, y esperar… después, los niños empujan el vehículo varios metros.

En las noches de mucho frio se pueden ver las marcas de sus manitas en los vidrios empañados, aunque algunos han comprobado que también funciona el colocar talco en la defensa del coche.

Aquellos que han corrido con mayor suerte al viajar hasta allá para experimentar este fenómeno paranormal, han escuchado voces o visto una presencia fantasmal al lado de las vías.



martes, 28 de febrero de 2017

El más allá primitivo

Entre las tribus nómadas era habitual depositar los cadáveres en cuevas, bajo piedras o en tierras blandas a la vera de los ríos, y realizar un breve ritual de despedida. Generalmente envolvían a los cadáveres con pieles de fieros animales, a menudo le dejaban al cadáver algún arma (palo o piedra afilada), y se supone que también le dejaban algo de comida y sus objetos personales.

Entre las tribus más sedentarias el ritual funenario era un poco más complicado, siempre en función de la importancia del muerto, y los cementerios estaban situados en zonas determinadas.

Los pueblos de la Norteamérica de hace 12.000 años empezaron a añadir adornos y amuletos a los cadáveres. Algunas tribus llegaron a la sofisticación de poner a sus muertos en lugares sagrados, generalmente montañas o lugares elevados, sobre camastros de largas patas para que los depredadores no se los comieran.

Otras tribus siguieron enterrando a sus compañeros en tierras blandas, pero a mayor profundidad y señalando el lugar de entierro como sitio mágico. Las menos, continuaron prefiriendo las cuevas y otro accidentes naturales del terreno para deshacerse de los cadáveres. Pero en todos los casos, y a medida que fueron evolucionando los pueblos, los rituales funenarios y la importancia de los muertos fue en aumento.

Este fenómeno no es único de Norteamérica, pero los hallazgos funerarios más importantes de hace 12.000 años corresponden a esta zona. En otros lugares, como la India o Tailandia, el culto a los muertos se desarrolló con mayor celeridad y llegó a dársele una importancia capital en el desarrollo religioso y supersticioso de estos pueblos, pero los hallazgos realizados son más tardíos.

En Europa se utilizaban más los túmulos como tumbas (montones de gruesas piedras sobre los cadáveres), y en África se desarrolló más el canibalismo, pero en todas las culturas había una creencia común con respecto a la suerte futura de los muertos: que en el más allá necesitarían sus armas, comida, joyas, utensilios personales y, por supuesto, amuletos con poderes mágicos.

Es decir, que en la antigüedad se pensaba que el más allá era muy parecido al más acá, y que no estaba de más llevarse todo tipo de ayudas y protecciones. Además se creía que en la medida que el muerto estuviera bien abastecido en el otro lado de la vida, podría ayudar más a los vivos, ya que si bien el más allá era más parecido a la vida, en aquel lugar aumentaban los poderes mágicos y el contacto con los dioses.

Un muerto contento siempre ayudaría a la tribu, mientras que un muerto descontento sería un signo de mala suerte difícil de evitar.

Las cosas no han cambiado mucho desde entonces a nuestros días. De una u otra forma se les sigue rindiendo culto a los muertos, y de una u otra forma se busca su tranquilidad y seguridad en el otro mundo. La diferencia es que entonces se «vivía más la muerte» y se teníamás presente la relación con los muertos. El más allá tenía un nombre, y se pretendía llegar a éste en la mejor forma posible.

jueves, 26 de enero de 2017

Un padre graba los 'fenómenos paranormales' que le ocurren a su hija

En el material audiovisual se muestran dos momentos diferentes: por un lado aparece la niña jugando en una habitación mientras una de las muñecas, sin que nadie la toque, gira la cabeza de un lado al otro. La menor que en ese momento no juega con dicha muñeca no es consciente de lo que ocurre.

En la segunda parte del vídeo la niña aparece en una sala dibujando en un papel cuando, de repente, empiezan a volar los folios. La niña se marcha asustada de la habitación y al regresar el temblor se incrementa hasta el punto de que casi todos los objetos que hay sobre la mesa caen al suelo y la propia mesa se gira.